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SIEMPRE JUNTO AL PUEBLO

Ya definidos los dos rivales del sector extraparlamentario, el candidato presidencial humanista realiza una mirada a las fórmulas para alzar los abanderados de los tres brazos de la política chilena.

“La Derecha nombra a dedo su candidato y la Concertación arma un tongo de primarias”, dice Hirsch.

Además, comenta la situación de Enríquez Ominami que probablemente termine alejándose de su colectividad como sucedió con Arrate y Navarro, anclando en la Izquierda.

Luego que la Concertación proclamara a Eduardo Frei como su carta presidencial, con bochorno incluido, las miradas están puestas en la definición que haga la Izquierda para erigir el candidato único que represente a la fuerza alternativa.

Para el humanista los dos conglomerados opositores mostraron su cara más antidemocrática en la elección de sus presidenciables. “La Derecha nombra a dedo su candidato y la Concertación arma un tongo de primarias, en la cual está todo predefinido, donde impiden que haya un debate a nivel nacional como querían muchos, donde le exigen al candidato que tiene menos posibilidades que esté a menos de veinte puntos del otro, no es precisamente un método democrático.

Y en la Izquierda chilena tenemos un proceso de consulta con varios cientos de asambleas comunales, que es lo que más se acerca a un proceso democrático. Pero a mí lo que me gustaría es llegar a tener en Chile primarias reguladas por ley en la cual el servicio electoral garantice un proceso transparente y amplio, que realmente permitan a la ciudadanía elegir sus candidatos presidenciales”, expresa la propuesta humanista para las elecciones de diciembre 11.

A pesar de sentir la necesidad de primarias para otorgarle a los chilenos el poder de elección de los candidatos y no ser impuestos, valida el proceso que lleva el sector a dos semanas de la gran Asamblea Nacional de Izquierda este 25 y 26 de abril: “Las consultas comunales han tenido buena participación con entusiasmo y debate, muchas propuestas.

Todavía tenemos que avanzar mucho más en términos de generar ámbitos donde los jóvenes se sientan motivados a participar masivamente”, comenta Hirsch reafirmando el concepto que “la Izquierda es la única fuerza que crece” al ver el desarrollo en otros sectores.

Las primarias de la Concertación reflejaron un fuerte deterioro en el conglomerado, considerando que en esta misma región hace un par de años habían votado más de 160 mil personas. Han perdido dos tercios en la capacidad de movilización respecto a las primarias anteriores, eso habla de un deterioro de esa coalición en cuanto al respaldo que pueden tener de la gente para un proceso como las primarias.

Acá está claro que no hay un liderazgo único y fuerte ya que el porcentaje que obtuvo Gómez no es despreciable (…)

Por otro lado, me parece patético y lamentable las peleas de gallinero que pudimos apreciar en el momento de la proclamación de Eduardo Frei. Cuando uno ve ese trato del senador Escalona, ese desprecio total a la política, no hay que quejarse que después los jóvenes no se inscriban. Terminan de decepcionar a quienes todavía quieren creer que en la actividad política puede haber decencia y altura de miras, una visión de país.

Si se tratan así entre ellos, entre presidentes de partidos, que le queda al ciudadano corriente, al estudiante, al mapuche, al trabajador, es muy decepcionante y patético”, señala Tomás Hirsch.

Sin duda cree que este resquebrajamiento notorio de la Concertación, y el PS en específico, no terminará con las seudo primarias del domingo pues existe otro desafío político en el frente como es la autoproclamación de Marco Enríquez Ominami (PS), quien puede ser sancionado (y expulsado) por la comisión política de su partido.

“El PS está viviendo hoy un proceso de desmembramiento fuerte. Se les fue uno de los hombres más importantes como Jorge Arrate, ex ministro de Allende; Se les fue el senador Navarro, el con más alta votación dentro del Partido Socialista; se les va Marco Enríquez Ominami, que representa toda una renovación con un discurso activo y que habla de un cambio generacional. Pero creo que para ser coherente con su discurso él tiene que dar un paso, y ese paso significa sumarse al proyecto de la Izquierda chilena, ayudarnos a construir una alternativa, participar de la convención que tenemos el 25 y 26 y ser válidamente uno de los precandidatos.

Evidentemente no puede ser miembro al mismo tiempo de un partido de la Concertación. Es incoherente e ilegal presentarse como candidato mientras es parte de una coalición que claramente no es de Izquierda”, sentencia el abanderado humanista.