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      SIEMPRE JUNTO AL PUEBLO

Lautaro Robinson pierde ridículamente en su propia encuesta. Leer en sección artículos o pinche el link que sigue. 

 

Anciano ultra derechista y conservador 22º concejal, nuevamente queda en ridículo frente a la comunidad y se convierte en hazme-reir del pueblo.

He aquí los hechos.

El anciano senil entregó al municipio un extenso e interminable listado de peticiones con la finalidad de manipular maliciosamente la nueva legislación sobre la transparencia, en beneficio propio y en perjuicio de toda la comuna.

Sin embargo no cumplió con lo más básico. No indicó dirección postal ni mail donde dar respuesta, tal como lo exige el artículo 12, letra a, de la Ley 20.285 sobre Transparencia.

El anciano decrépito, en su demencia senil, ha escupido su ira en contra de la comuna ya que supone que solo por ser él o por tener un blog, está  sobre las leyes que rigen al resto de los mortales.

anciano-silla.jpgSin embargo la realidad es otra. Simplemente las neuronas van escaseando y se olvidó de lo obvio. Completar la petición con una dirección de respuesta.

Para ilustrarlo un poco le detallamos lo que indica este artículo.

El artículo Nro. 12 de la ley 20.285 sobre la Transparencia o acceso a la información pública señala lo siguiente.

La solicitud de acceso a la información será formulada por escrito o por sitios electrónicos y deberá contener:

a) Nombre, apellidos y dirección del solicitante y de su apoderado, en su caso.
b) Identificación clara de la información que se requiere.
c) Firma del solicitante estampada por cualquier medio habilitado.
d) Órgano administrativo al que se dirige.

Si la solicitud no reúne los requisitos señalados en el inciso anterior, se requerirá al solicitante para que, en un plazo de cinco días contado desde la respectiva notificación, subsane la falta, con indicación de que, si así no lo hiciere, se le tendrá por desistido de su petición.

El municipio, cumpliendo con lo indicado, le dejó constancia al solicitante, es decir al anciano, con una nota en la oficina de partes señalándole el contenido de este artículo.

El vejete no dio respuesta y el municipio, cumpliendo con la ley de transparencia, entendió por desistida su petición.

Pero el Tata UDI. insistió y presentó la queja en el Consejo de Transparencia y.. ¿Adivinen que pasó?
Justamente queridos lectores.

El vejestorio ya no recuerda que día está viviendo y se volvió a equivocar porque la queja la presentó un día antes de que se cumpliera el plazo fatal.

La mala noticia, esta vez, se la dio el propio Consejo para la Trasparencia.

En ella se declara inadmisible el amparo del reclamante debido a que fue interpuesto con anterioridad a que venciera el plazo otorgado por la ley al órgano reclamado.

Dicho de otra forma, el anciano senil nuevamente ha quedado en el soberano ridículo ante la comunidad toda.