El verdadero rostro de Piraña

Por: Ricardo Solé Cerda.

Los gastos electorales declarados por el magnate Piñera, que ocupa un lugar destacado en la lista de multimillonarios de la Revista Forbes , con una fortuna personal de más de 2.000 millones de dólares, declarados al Servicio Electoral, incluidos en el período legal de campaña de primera vuelta, es decir, entre el 14 de septiembre y el 13 de diciembre de 2009, suman $ 5.083.945.921 pesos, es decir la no despreciable suma de $ 56.488.288 diarios.

PIÑERA DA CÁTEDRA SOBRE DEMOCRACIA A CUBA: Leer en Sección “Solicitados” 

 

El verdadero rostro de Piraña

Por: Ricardo Solé Cerda.

Los gastos electorales declarados por el magnate Piñera, que ocupa un lugar destacado en la lista de multimillonarios de la Revista Forbes , con una fortuna personal de más de 2.000 millones de dólares, declarados al Servicio Electoral, incluidos en el período legal de campaña de primera vuelta, es decir, entre el 14 de septiembre y el 13 de diciembre de 2009, suman $ 5.083.945.921 pesos, es decir la no despreciable suma de $ 56.488.288 diarios.

Cabe destacar que la cifra declarada está a sólo 3 millones de pesos del limité máximo legal permitido, por lo cual, la presunción de que no se declaró todo lo gastado tiene bastante fundamento.

A esto, por cierto, debemos agregar lo que declarara como gasto de la campaña de segunda vuelta, que si tomamos como dato que el empresario-electo-presidente gastó $ 1.426.615.001 pesos en la segunda vuelta de 2005, esta vez, no fueron menos de $ 2.000.000.000 más.

Hasta aquí, declarados en períodos legales de campaña, estamos por sobre los $ 7.000.000.000, en gastos electorales. Esto es, dicho sea de paso, haciendo un gran acto de fe e indulgencia hacia el empresario-electo-presidente, ya que la transparencia y limpieza en el manejo de lo números no es su principal atributo, dato entregado por sus apreciadas encuestas.

Pero, eso no es todo. A todo Chile le consta que Sebastián Piñera ha tenido una campaña presidencial continua desde el 14 de mayo de 2005, cuando fue nominado candidato por RN, al constatar que Lavín no era alternativa viable para ganar las elecciones de ese año.

Primera y segunda vuelta 2005 y de ahí hasta el 17 de Enero de 2009, que duda cabe, Piñera estuvo en permanente campaña, con un gran despliegue mediático y publicitario.

En ese camino, compró Chilevisión, como plataforma mediática e invirtió en Colo – Colo, para acercarse al mundo del fútbol, usando al club más popular del país, lo que le permite una gran presencia en los medios de comunicación masivos, a pesar que su domicilio futbolístico lo reconoce en la UC.

Obviamente, lo invertido en estas empresas no aparecerá en ninguna rendición electoral, pero, claramente responden a una estrategia de posicionamiento en la vida nacional a través de un medio de comunicación relevante y una actividad masiva, como el fútbol, a decir de muchos, “pasión de multitudes”. A lo anterior lo clasificaremos como “inversión para una plataforma electoral”.

Pero, aún falta más.

El empresario-electo-presidente declara en su pagina Web, el gasto de campaña, antes del período legal, desde el 03 de Agosto hasta el 13 de septiembre de 2009, es decir, en 40 días, por un monto de $ 419.730.763, destacándose entre otros, los gastos de personal: $ 78.837.724, en publicidad: $ 220.026.087, y en actividades en terreno: $ 77.516.729.

Cabe destacar que esta información de gastos de campaña es la única que existe en el sitio Web de Piñera hasta el día de hoy y, esperemos, que no la bajen.

Si esta cifra la llevamos a un promedio mensual de unos 315 millones y la multiplicamos por los 7 meses, de enero a julio de 2009, podemos agregar, sin temor a equivocarnos, otros $ 2.205 millones de pesos a la verdadera cuenta del empresario en su carrera hacia  La Moneda , que, en su cifra más segura, debe estar para el período 2009 – 2010, en más de $ 10 mil millones de pesos. Un verdadero insulto a los más pobres de Chile.

Tantas eran las ganas de hacerse de la presidencia, a cualquier costo, que se la jugó a fondo en esta oportunidad el empresario y, a diferencia de los $ 18.043.435 que puso de su patrimonio personal en la primera vuelta del 2005, esta vez, multiplicó por varias veces esa cantidad y sacó de su bolsillo la jugosa cifra de $ 1.097.869.171, como aporte personal a su apabullante campaña, que gastó más que la suma de los otros tres candidatos presidenciales.

Si estas millonarias cifras las proyectamos a todos los años que lleva en campaña Sebastián Piñera llegamos a cifras siderales, inéditas en la política nacional, que permiten pensar que el país ha sido victima de una gran operación político-financiera, que le ha permitido a uno de los empresarios más ricos del país y del mundo, seguramente apoyado por otros ricos nacionales, adquirir la presidencia de la república violentando la  soberanía popular y nacional, mediante el poder del dinero.

Todo indica que los fideicomisos ciegos, tuertos, videntes o clarividentes, las ventas truchas de acciones, las fundaciones sin fines de lucro, las salidas ficticias de los directorios de empresas, no son suficientes pues las fortunas, de distintas maneras, continuaran existiendo, permitiendo comprar todo lo que se quiera, incluido el poder político.

Es el paraíso neoliberal que algunos quisieron ignorar.