Far West de Las Cruces.

Durante la madrugada del martes 23 de febrero, el intento de robo de caballos provocó una reacción con disparos de escopeta, de parte de los dueños de los animales, la familia García y otros vecinos, quienes salieron en defensa de su patrimonio y en persecución de los delincuentes.

El sector se convirtió, por largos minutos, en un verdadero Far West.

 

 

Far West de Las Cruces.

Durante la madrugada del martes 23 de febrero, el intento de robo de caballos provocó una reacción con disparos de escopeta, de parte de los dueños de los animales, la familia García y otros vecinos, quienes salieron en defensa de su patrimonio y en persecución de los delincuentes.

El sector se convirtió, por largos minutos, en un verdadero Far West.

Yegua fue defendida a balazos.

Cinco individuos se introdujeron, cerca de las 3 hrs. de la madrugada, como “Pedro por su casa”,  en los terrenos ubicados a un costado de la carretera G-98, a la altura de Las Cruces, en el sector de Ilimay. 

De hecho, varios de los caballares ya habían sido amarrados entre si por los delincuentes cuando estos fueron descubiertos por integrantes de la familia García y vecinos del sector.

Al percatarse, los propietarios de los animales, las emprendieron a balazos contra los maleantes, quienes se dieron a la fuga en distintas direcciones, siendo perseguidos entre cerros y quebradas.

Sin embargo, uno de los malhechores, de unos 16 años de edad, fue capturado por los furiosos vecinos, a la altura de la laguna El Peral.

El joven, proveniente de la comuna de Lo Espejo de Santiago, tuvo que ser rescatado por Carabineros quienes pudieron constatar un extenso prontuario delincuencial entre los antecedentes del detenido.

Durante el día martes 23, este estuvo detenido en dependencias policiales de Cartagena hasta que fue entregado a sus padres debido a que los afectados, temiendo represalias de los delincuentes, no presentaron denuncia. Tan solo quedó constancia en el retén de Las Cruces. 

Sin embargo, por confesión del detenido, se pudo establecer que el plan de los cuatreros era cargar los animales en un camión que los esperaría, en un lugar que no fue posible determinar.

Los propietarios de los animales manifestaron que todas las escopetas usadas en la persecución se encuentran legalmente inscritas y justificaron su actuar alegando la nula acción de la policía uniformada y de la justicia frente a estos continuos intentos de abigeato.

Finalmente, manifestaron su molestia debido a que, esta no es primera vez que son víctimas de este tipo de delitos. Menos de un año atrás ya habían sufrido una experiencia similar, también en horas de la madrugada.