Adulto mayor agrede a encuestadores

 

 

A pesar de desenvolverse en las áreas de la cultura y las artes, vecino Lautaro Robinson recurre a vocabulario soez insultando groseramente a funcionaria municipal que realizaba encuesta post terremoto.

 

 Adulto Mayor agrede a encuestadores

A pesar de desenvolverse en las áreas de la cultura y las artes, vecino Lautaro Robinson recurre a vocabulario soez insultando groseramente a funcionaria municipal que realizaba encuesta post terremoto.

 

Al momento en que dos funcionarios municipales desarrollaban un catastro, recabando antecedentes por posibles daños, visitando domicilios debido al sismo del 27 de Febrero, se encontraron con una agresiva actitud, de parte de Lautaro Robinson Araya,  cuando intentaron entrevistarlo y prestarle alguna posible ayuda, al igual que al resto de los ciudadanos de la comuna tabina.

Bastó que los entrevistadores se identificaran como funcionarios municipales, explicando la labor que estaban  desarrollando, para que el dueño de casa entrara en cólera, insultando groseramente  y amenazando físicamente a los sorprendidos servidores públicos.

El ex representante cultural del ex alcalde UDI.  destituido, José Pérez,  insultó con epítetos y groserías, imposibles de reproducir, a los encuestadores, sin importar la calidad de mujer de uno de ellos.

Lautaro Robinson se jactó por  “haber barrido, en el pasado, con todos los delincuentes de la municipalidad de El Tabo” y prometió volver a hacerlo.

Uno de los funcionarios municipales le consultó el nombre lo que produjo mayor alteración al vecino Robinson quien, a viva voz arremetió “¿Cómo que no me conoce?.  Yo soy una persona muy importante y conocida en la comuna de El Tabo…”.

Hay que recordar que el señor Robinson se refiere a sí mismo como, “El séptimo concejal” a pesar de solo haber alcanzado el 22° lugar, con apenas 105 votos, entre los candidatos que postularon a ese cargo en la última elección municipal.

Robinson continuó con los insultos calificando a todos los funcionarios y autoridades de la Municipalidad de El Tabo como “simples y vulgares delincuentes”.

Inútiles fueron los intentos conciliadores de los entrevistadores. Robinson, cada vez más descontrolado, asumió actitudes amenazantes, incluso saliendo  a la calle con un escobillón en sus manos, intentando amedrentar a quienes, simplemente, pretendían prestarle una ayuda solidaria.

Ante el evidente estado de alteración física y mental que sufría el señor  Robinson, ojos desencajados, rostro enrojecido y manos temblorosas, los encuestadores optaron por retirarse del lugar, ante la posibilidad de que el agresor sufriera algún tipo de descompensación que pudiera afectar su estado de salud, producto de su avanzada edad.