Ena Von Baer

Instructivo de gobierno, distribuido a los organismos públicos, entrega los lineamientos comunicacionales a usar por ministros y autoridades de gobierno.

En él se equipara como adversarios, a narcotraficantes y delincuentes, con la oposición.

En la tercera página aparece lo siguiente:

 

Ena Von Baer

Instructivo de gobierno, distribuido a los organismos públicos, entrega los lineamientos comunicacionales a usar por ministros y autoridades de gobierno.

En él se equipara como adversarios, a narcotraficantes y delincuentes, con la oposición.

En la tercera página aparece lo siguiente:

– Adversarios:
– El terremoto y maremoto
– Los delincuentes y los narcotraficantes
– Las irregularidades, los operadores políticos y la mala administración.
– Los que diseñaron e implementaron el Transantiago.
– La oposición, que le negó US$ 1.000 millones a los damnificados.

Ver Instructivo completo, difundido por El Mostrador, Aquí.

Sin embargo, y a pesar de lo evidente, la vocera de gobierno, Ena Von Baer, continúa negando que en este instructivo, de la Secretaría de Comunicaciones que ella misma dirige, se aluda a la oposición como adversario.

Ante esta filtración y escándalo comunicacional, el senador Ricardo Lagos Weber declaró: “¿saben lo que me preocupa? Que por una parte el gobierno nos pide diálogo y unidad nacional en ciertos temas y por debajo de la mesa tiene este diálogo. El lunes tuve la oportunidad de conversar brevemente con el Presidente de la República, Sebastián Piñera, quien me pidió que tuviéramos un diálogo republicano para entendernos en Chile, por ejemplo, en el tema del royalty. Y a los dos días, uno descubre esta minuta”.

Entonces, aseguró, “alguien tiene que hacerse responsable, lo digo sin ninguna odiosidad ni ira, pero sí profundamente ofendido. Creo que no es necesario poner en el mismo tono a los narcotraficantes y al terremoto con la oposición. Eso no ayuda a generar un clima mínimo de entendimiento cuando hay que sacar temas tan importantes”.

Conclusión: De acuerdo al contenido de este documento, se desprende que el gobierno de Sebastián Piñera ocupa un doble discurso.

Uno es el que se entrega a los ciudadanos, a través de la prensa, realizando llamados a la Unidad Nacional con visión de futuro y otro, por debajo de la mesa, es el pauteo que se da a los ministros para mantener campaña de desprestigio hacia los gobiernos anteriores.