Edificios colapsados en Concepción.La empresa con mayor cantidad de edificios dañados por  terremoto, JCE S.A. se adjudicó licitación por trato directo, sin pasar por sistema de Chile Compra, para estabilizar cinco de las torres colapsadas en Concepción. $ 726 millones recibirá solo por la primera fase de demolición.

 

 

La empresa con mayor cantidad de edificios dañados por  terremoto, JCE S.A. se adjudicó licitación por trato directo, sin pasar por sistema de Chile Compra, para estabilizar cinco de las torres colapsadas en Concepción. $ 726 millones recibirá solo por la primera fase de demolición.

En el caso de la Torre Centro Mayor, que ella misma construyó, los copropietarios consideran que la empresa debió financiar esta labor con su propio matrimonio y mantienen una demanda por la pérdida de sus viviendas.

A esto se suma que, en la trayectoria de la empresa figuran dos juicios por incumplimiento de contrato en licitaciones públicas anteriores.

En Concepción son seis los edificios con orden de demolición, entre ellos el emblemático Alto Río, y otra decena con serios daños.

La negativa de las constructoras de los seis edificios colapsados a solventar las demoliciones motivó que la Intendencia solicitara al gobierno central los recursos para desmontar las construcciones.

Así, los costos de estos trabajos fueron asumidos por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), que destinará para esos efectos más de $2.500 millones del erario nacional.

De estos, $726.589.380 fueron entregados a la constructora JCE S.A. mediante una licitación de trato directo -que no pasa por el sistema de ChileCompra- para que se haga cargo de las obras de mitigación y estabilización de las torres, paso previo a la demolición.

Esto indignó a cientos de copropietarios de departamentos que vivían en a lo menos 12 edificios construidos por JCE y que resultaron dañados con el terremoto en Concepción, Chillán, San Pedro de la Paz y Temuco.

Jacqueline Van Rysselberghe

Con estas obras se busca presentar, al cumplirse un año del 27-F, una imagen de reconstrucción a los penquistas, paleando con esto el escándalo que sacude a la intendenta Jacqueline Van Rysselberghe, acusada, y confesa gracias a las grabaciones del Senador Navarro, de intentar proveer soluciones habitacionales a falsos damnificados por el sismo

En noviembre pasado la Dirección de Arquitectura del MOP en Bío Bío convocó a la licitación por trato directo para la primera etapa de la demolición de los edificios Torre O’Higgins, Plaza del Río, Centro Mayor, Torre Libertad y Alto Arauco, consistentes en obras de estabilización temporal y mitigación de riesgos.

El 16 de diciembre la Municipalidad de Concepción, la intendencia y la Dirección de Arquitectura local, suscribieron el convenio que otorgó a la constructora, que ostenta el récord de edificios seriamente dañados con el terremoto, la delicada tarea de asegurar las obras a fin de que obreros, vecinos y transeúntes no corran riesgos, permitiendo a las estructuras soportar nuevas réplicas.

 

20 AÑOS DE EXPERIENCIA

“Nuestra misión es satisfacer los requerimientos de su familia con sólidos proyectos que dan confianza”. Así reza el eslogan de Constructora JCE S.A. Fundada el 20 de julio de 1988 por Pablo Guilisasti Gana -hermano del ex presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Rafael Guilisasti-, hoy JCE forma parte de un holding con sede en Suecia que se ha diversificado hacia la venta de viviendas gracias a la creación de Inmobiliaria JCE S.A. e Inmobiliaria Don Cristóbal S.A.

Esta última está asociada a Asesorías Varias e Inversiones Ltda., Sociedad de Inversiones Sprade Ltda., Inmobiliaria Servicios e Inversiones Cordillera Ltda., Inversiones Rowel Ltda. y Transportes Lenga Ltda.

Con una fuerte presencia en la construcción y venta de inmuebles en el sur de Chile, JCE se instaló sin rival en la cima de las empresas con más edificios dañados luego de la tragedia del 27 de febrero.

Al ya mencionado Centro Mayor se suman en Concepción los edificios Portal del Centro, Espacio Mayor, el proyecto de casas Valle Noble y las cuatro torres del Condominio Plaza Mayor; además de las torres Thiers en Temuco, el Condominio Los Pioneros en San Pedro de La Paz y el edificio Aranjuez en Chillán.

Aunque su controversial fama fue alcanzada gracias a sus edificios dañados con el terremoto, su historia previa no está exenta de polémica. La constructora enfrentó al menos dos juicios por incumplimiento de contrato en licitaciones estatales.

El primer caso fue por la ampliación del Hospital de Los Ángeles.

El problema se originó por deficiencias en el tendido de cercos perimetrales y diferencias de cubicación en el pavimento del edificio, hechos constatados por el Servicio de Salud del Bío Bío luego de la entrega de la obra el 18 de octubre de 2000.

Fruto de lo anterior, se retuvo parte del pago. En 2001, el recurso de protección interpuesto por JCE fue rechazado, pero la apelación realizada por la empresa ante la Corte de Concepción le permitió acceder a los pagos, aunque se descontaron las obras consideradas por la justicia como deficientes.

El segundo caso corresponde al proyecto de Normalización del Hospital Higueras Talcahuano.

Fue entregado el 1 de diciembre de 2006, momento en el cual el Servicio de Salud local dejó constancia de trabajos pendientes que fueron descontados del pago. Finalmente, el recurso de protección interpuesto por la empresa y fallado el 24 de junio de 2008 por la Corte penquista negó la entrega de lo adeudado aduciendo la imposibilidad de su discusión en un arbitrio como el solicitado por JCE.

Edificio Alto Rio

 

LA OFERTA DE JCE

De acuerdo al Informe de Evaluación de la Dirección de Arquitectura para el Trato Directo de Estabilización de estructuras para edificaciones en altura ubicados en las comunas de Concepción, San Pedro de La Paz y Hualpén, los requisitos para la postulación consistían únicamente en solvencia económica acorde al contrato, capacidad técnica para efectuar los trabajos, inscripción vigente en el Registro de Contratistas de Primera Categoría del MOP y profesionales con un mínimo de cinco años de experiencia.

Nada sobre calidad de las obras ya hechas por la empresa, el comportamiento de sus edificios durante el terremoto, experiencia en labores de estabilización ni su cumplimiento en licitaciones públicas anteriores.

Consultado sobre su experiencia en el rubro, el asesor comunicacional de JCE, Hernán Lama, mencionó obras previas de estabilización que contribuyeron a la adjudicación por Trato Directo.

Lo que resulta paradójico es que la experiencia del holding penquista alude solamente a los trabajos realizados hace tres meses en su colapsado edificio Centro Mayor y que consisten en la habilitación del tránsito en la calzada donde se ubica el inmueble. Lama no considera que esa fue una obligación mínima de la constructora.

Hicimos una estabilización gratuita en Centro Mayor aportando a la ciudad. Esas son cosas buenas que hemos hecho pero que no se dicen en la prensa. Y cuando el MOP abrió la licitación lo tuvo en consideración, porque sabía que la única experiencia en el tema la teníamos nosotros y eso contribuyó a adjudicárnosla.

Respecto de la experiencia de los profesionales que se harán cargo de los trabajos, en el curriculum del jefe de obra que presentó JCE, Guillermo Pino Del Solar, se verifica que participó en la construcción de dos de los edificios severamente dañados en Concepción: Plaza Mayor III y Espacio Mayor.

El segundo jefe de obra, Jimmy Jara Velásquez, también registra participación en cuatro de los edificios con fallas de JCE: Valle Noble, Plaza Mayor IV y Portal del Centro, en Concepción; y Aranjuez, de Chillán.

Titulado en la Universidad de Concepción en 1997, el ingeniero Francisco José García Ferry será el responsable de los trabajos de estabilización. García se desempeña desde noviembre de 2007 como Director de Obras de JCE, un cargo que, como lo indica su curriculum, supervisa directamente todos los proyectos de la empresa.

Desde la fecha en que ocupa ese puesto tendría que haber fiscalizado al menos cinco de las edificaciones de la constructora entregadas con posterioridad a 2007 y que sufrieron daños con el terremoto: Valle Noble, Portal del Centro, Espacio Mayor, Plaza Mayor IV y Aranjuez.

-Los tres participaron en la estabilización gratuita de Centro Mayor y son personas altamente capacitadas. Nuestros profesionales cumplen con creces lo solicitado y si alguien comete algún grado de negligencia, el gerente técnico toma las medidas que sean necesarias, pero hasta el momento no hemos contado con ninguna conducta irregular de nuestros empleados -expresa Lama

Si bien entre los requisitos de la postulación se solicitaba ingenieros civiles con cinco años de experiencia, los profesionales presentados por las otras dos constructoras que participaron en la licitación -Ingetal y Claro, Vicuña y Valenzuela- contaban con 25 años de trayectoria, lo que contrasta con los 13 años del ingeniero de JCE. Para Lama, el factor que inclinó la balanza fue la oferta económica:

-Nos presentamos tres empresas, siendo nuestra oferta económica la más competitiva y permitiendo al Fisco un ahorro de $394 millones respecto a la del segundo proponente. Esa fue la gran razón para adjudicarnos los trabajos.

En efecto, de acuerdo a lo señalado en el Informe de Evaluación firmado por los profesionales del MOP Ricardo Faúndez Ahumada, Juan Rodríguez Urra y Gabriel Ramírez Toro, si bien las ofertas técnicas de las tres empresas eran satisfactorias, la mejor oferta económica de JCE le otorgó una mejor evaluación ponderada.

 

LOS VECINOS DE FREIRE 1161

El edificio Centro Mayor, ubicado en Freire 1161 y construido por JCE, fue objeto de un decreto de demolición firmado el 4 de marzo por la entonces alcaldesa Jacqueline Van Rysselberghe debido a los estudios estructurales de DICTUC que corroboraron su colapso total.

 
Desde entonces los propietarios de sus 167 departamentos siguen sin recibir respuestas por parte de JCE o Inmobiliaria Don Cristóbal y aún esperan la fecha definitiva para la demolición.

Alejandra Catalán, presidenta del Comité de Vecinos de Centro Mayor, es categórica: “Es increíble que nuestro edificio esté siendo intervenido por la misma constructora responsable de su colapso”, al tiempo que afirma que sólo han recibido evasivas de la constructora:

“La primera vez que se nos acercaron fue luego de que nos organizamos para ir a protestar al frontis de sus oficinas, el 24 de marzo. Ahí recién nos llamaron para fijar una reunión en la que nos dijeron que habían construido conforme a las normas”.

Para Hernán Lama, la historia es otra. Asegura haber liderado una serie de conversaciones con los vecinos que no prosperaron debido a lo que considera un “empecinamiento” por parte de personas como Alejandra Catalán:

“Con Centro Mayor hubo un cortocircuito cuando apareció esta señora que lo único que quiere es que el edificio se demuela. Es justo que luche por sus derechos, pero no está viendo el bien común de los demás que quieren que se repare. Finalmente, prosperó la idea de su grupo, los que tenían seguros o eran inversionistas, y a pesar de que en la constructora han estado todas las puertas abiertas, ellos optaron por la vía judicial”.

Sergio Ortiz, que adquirió su departamento al contado y no tiene seguros, rechaza los dichos de Lama y confirma lo planteado por Catalán: “Ellos se acercaron después de que nosotros protestamos y sólo a la gente que tenía seguros, para exigirles las pólizas. Pero la gente no quería ningún tipo de reparación y sólo aceptaban la demolición”.

 

EL INFORME DE DICTUC

Vecinos de Centro Mayor han interpuesto una serie de demandas en los tribunales penquistas a fin de lograr la retribución que JCE e Inmobiliaria Don Cristóbal les han negado. Asesorados por el abogado Ricardo Durán, Sergio Ortiz y otros 23 propietarios sin seguros presentaron una demanda por “vicio de construcción” en contra de Don Cristóbal, la que ya entró en periodo probatorio. Para Ortiz, la responsabilidad de JCE es clara:

“Nosotros pedimos un estudio al ingeniero Claudio Lapostol, ex gerente general de Cementos Bío Bío, que señala que la suma de los vicios incurridos por JCE hicieron que el edificio no se comportara adecuadamente y cayera en el concepto de ruina funcional, lo que significa que no sirve para lo que fue construido”.

Los “vicios” consignados en el informe de Lapostol tienen su principal apoyo en la investigación hecha por el DICTUC  a petición del MOP.

Firmado por los ingenieros Rodrigo Jordán, Carl Luders y Juan Carlos de la Llera, el estudio detectó, entre otras cosas, muros de hormigón de al menos un metro menores a lo señalado en los planos, espaciamiento en las armaduras de acero de hasta tres centímetros mayores a los especificados en el proyecto, y un 50% de los refuerzos estructurales que no cumplieron con uno o más de los requisitos establecidos en la norma NCh 204 sobre barras de acero.

“Nosotros cumplimos al ciento por ciento con la normativa que establece salvaguardar las vidas de las personas. Somos una empresa con más de 20 años en la zona y por ningún motivo arriesgaríamos vidas humanas tratando de rebajar costos, así que estamos dispuestos a que se revise hasta el último fierro”, indica Lama.

Pero las quejas de los vecinos de Centro Mayor no son las únicas. Copropietarios de otros edificios levantados por JCE también reclaman por el trato que les brindó la constructora. Uno de ellos es Patricia Ríos, propietaria de un departamento en el Condominio Los Pioneros, de San Pedro de La Paz:

“El liquidador del seguro dictaminó la pérdida total y no pudimos arreglar nuestros departamentos porque extrañamente los planos, el estudio de suelo y otros informes que se requerían para hacer el presupuesto desaparecieron del municipio. Ni la inmobiliaria ni JCE se hicieron responsables. Dijeron que el edificio no presentaba daños estructurales y que sólo bastaba la reparación, pero como ésta nunca se realizó, los edificios están abandonados”.

Patricia Figueroa, miembro del comité de vecinos del edificio Plaza Mayor, de Concepción cuenta que desde el terremoto vive como allegada: “Estoy pagando el dividendo y no puedo costear una segunda casa”.

Inicialmente, dice, “JCE no nos contactó. Incluso varios vecinos se quedaron por varios días durmiendo en carpas y la empresa tampoco trató de hablar con ellos”.

Finalmente, el edificio será reparado por JCE pero con el dinero de los seguros de los propietarios. Los que no cuenten con ellos, indicó Patricia Figueroa, “van a pagar 200 mil pesos y el resto lo pondrá la empresa, aunque aún no se inician los trabajos”.

 

EL FUTURO DE LAS DEMOLICIONES

Actualmente, las obras adjudicadas a JCE para estabilizar las torres a demoler se encuentran en desarrollo y los trabajos de mitigación de riesgos en los edificios Alto Arauco, Centro Mayor y Torre Libertad, ya fueron ejecutados.

En contraste, la estabilización de la emblemática Torre O’Higgins presenta un avance de sólo 12%, por lo que la probabilidad de una pronta demolición está lejos de concretarse en el itinerario que trazó el Presidente Piñera el pasado 2 de enero donde señaló: “Esperamos que durante el primer trimestre de este año hayamos demolido todo lo que se debe demoler por razones de seguridad”.

Si bien el lunes 7 la intendenta Van Rysselberghe indicó que este fin de semana se pretenden iniciar los trabajos finales del edificio Alto Río, el resto de las construcciones colapsadas no goza de la misma suerte. Aún faltando la segunda etapa de la licitación para la estabilización de diversas estructuras en Concepción, San Pedro de La Paz y Hualpén, las faenas de la mayoría de los inmuebles con orden de demolición no comenzarán antes de abril o mayo.

-A pesar de que la etapa 2 de la licitación se encuentra terminada no está oficializada ya que se está tramitando el contrato en Contraloría y por lo mismo los trabajos siguen sin iniciarse -explica el director de

Arquitectura del MOP en Bío Bío, Julián Corbett.

Y mientras Alejandra Catalán vive la precariedad de los vecinos de Centro Mayor que buscan vivienda, al mismo tiempo observa cómo los responsables de la construcción se adjudican un millonario negocio estatal a costa de la tragedia:
“Me da una impotencia tremenda ver la maquinaria de JCE trabajando para reparar el edificio que ellos mismos mal construyeron. Es irrisorio que el Estado sea el que solvente sus negligencias y que más encima aparezcan en la prensa dando la impresión de que siempre han tenido las ganas de ayudarnos. Acá en Concepción todos sabemos que JCE se ha portado muy mal, pésimo”.

Resumen, artículo Ciper Chile de Tabatha Guerra.