Balneario de Las Cruces. Playa Chica.Científicos reportaron el hallazgo frente al balneario de Las Cruces a la Revista de la Academia de las Ciencias. Se puede ver con un telescopio de luz ordinaria.

Balneario de Las Cruces. Playa Chica.Científicos reportaron el hallazgo frente al balneario de Las Cruces a la Revista de la Academia de las Ciencias. Se puede ver con un telescopio de luz ordinaria.

En aguas del Océano Pacífico chileno, frente al balneario de Las Cruces, fue aislado el Megavirus chilensis, considerado el mayor virus descubierto hasta ahora y que es de 10 a 20 veces más grande que la media de los virus.

El trabajo del Profesor Jean-Michel Claverie y el Doctor Chantal Abergel de la Structural & Genomic Information laboratory (IGS, CNRS and Aix-Marseille University) señalaron que el Megavirus, que mide alrededor de 0,7 micras (milésimas de milímetro) de diámetro, bate por poco al anterior poseedor del récord, el Mimivirus, que se encontró en una torre de enfriamiento de agua en Reino Unido en 1992.

De acuerdo a un informe de la BBC Mundo los científicos revelaron en la Revista de la Academia de las Ciencias (PNAS) que el Megavirus probablemente infectó a amebas, organismos unicelulares que flotan libres en el mar.

El profesor Jean-Michel Claverie, de la Universidad de Aix-Marseille, Marsella, Francia, explicó que “es más grande que algunas bacterias” y  precisó que “no es necesario un microscopio electrónico para verlo, se puede ver con un microscopio de luz ordinaria”.

Al igual que el Mimivirus, el Megavirus tiene estructuras filiformes, o fibrillas, en el exterior de su concha, o cápside, que probablemente atraen a amebas incautas que buscan aprovecharse de las bacterias mostrando características similares.

MÁS DE MIL GENES Y GRANDES TROYANOSFoto: Megavirus (Wikipedia)

Se indicó que asimismo un estudio del ADN del virus gigante muestra que tiene más de mil genes, las instrucciones bioquímicas que utiliza para construir los sistemas que necesita para reproducirse una vez dentro de su huésped.

Experimentos de laboratorio realizados por Claverie y sus colegas -en el que infectaron amebas de agua dulce- revelaron que el Megavirus construyó grandes orgánulos troyanos (“células dentro de las células”) que pueden producir nuevos virus para infectar a otras amebas.

“Todo se inicia a partir de una sola partícula y luego crece y crece hasta convertirse en esta fábrica de viriones (partículas víricas morfológicamente completas e infecciosas)”, explicó el profesor Claverie.

EL ESTUDIO EN LAS COSTAS DE CHILE
 
El Megavirus se encontró frente a las costas de Las Cruces, en el Litoral Central , en un procedimiento de abril de 2010, y fue recuperado como parte de un rastreo general en el océano para estudios de biología.

“Ésta es una nueva forma de hacer virología”, afirmó el profesor Claverie, a BBC Mundo, quien explicó que “anteriormente, sólo se descubría un virus ya que había causado una enfermedad en seres humanos o animales y plantas. Pero ahora estamos iniciando lo que podría llamarse virología ambiental y estamos en busca de virus por todas partes”.

El investigador reveló que “basta ir a los lagos, mares y océanos y recoger el agua y filtrarla y tratar de rescatar a los virus cultivándolos con un huésped potencial”.

En términos más generales, existe un interés en los virus de mar porque tienen una gran influencia en las poblaciones de plancton, organismos microscópicos que forman la base de muchas cadenas alimenticias marinas.

Y cuando matan al plancton, los virus también están ayudando a regular los ciclos geoquímicos del planeta, como el hundimiento de los organismos muertos en las profundidades.

Se indicó que asimismo un estudio del ADN del virus gigante muestra que tiene más de mil genes, las instrucciones bioquímicas que utiliza para construir los sistemas que necesita para reproducirse una vez dentro de su huésped.

Experimentos de laboratorio realizados por Claverie y sus colegas -en el que infectaron amebas de agua dulce- revelaron que el Megavirus construyó grandes orgánulos troyanos (“células dentro de las células”) que pueden producir nuevos virus para infectar a otras amebas.

“Todo se inicia a partir de una sola partícula y luego crece y crece hasta convertirse en esta fábrica de viriones (partículas víricas morfológicamente completas e infecciosas)”, explicó el profesor Claverie.

Fuente: La Nación.cl