Por: José V. Medina Z.

Luego de que el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín y de Minería (s), Pablo Wagner, anunciaran en octubre de 2011, con bombos y platillos ante la prensa, la decisión de adquirir, ejerciendo el derecho de opción de compra, el 49% de Anglo American S.A., la operación fracasó estrepitosamente.

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Por: José V. Medina Z.

Luego de que el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín y de Minería (s), Pablo Wagner, anunciaran en octubre de 2011, con bombos y platillos ante la prensa, la decisión de adquirir, ejerciendo el derecho de opción de compra, el 49% de Anglo American S.A., la operación fracasó estrepitosamente.

El gobierno había anunciado la obtención del financiamiento para esta operación suscribiendo un acuerdo con la japonesa Mitsui para obtener un crédito por hasta 6.750 millones de dólares con el fin de ejercer su opción de compra de hasta el 49 % de las acciones de Anglo American Sur (Anglo Sur).

Se dijo que, con esta operación, se estimaba que la producción de Codelco crecería en torno a un 10%.

El contrato de 2002 entregaba a Codelco la opción de comprar hasta el 49% de la empresa, cada 3 años. En esta ocasión, entre el 1 y el 31 de enero de 2012. Esto, siempre y cuando Anglo fuera dueña del 100% de la firma. Si Anglo tiene una participación menor, Codelco solo podría comprar menos del 49%. Por ejemplo: si Anglo es dueña del 75% y un tercero posee el 25%, Codelco sólo podría adquirir el 24%.

Eso finalmente se concretó. Como Codelco dio aviso que ejercería la opción de compra, Anglo American se adelantó vendiendo el 24.5 % a Mitsubishi por 5,390 millones de dólares.

En el poker nunca se deben mostrar las cartas. Eso hizo CODELCO y el ministro Felipe Larraín.

Luego vinieron las demandas y las amenazas de Codelco e incluso del propio gobierno. Toda una parafernalia a través de la prensa donde se decía que se recurrirían a todos los tribunales internacionales para defender nuestros derechos. Que Anglo American había faltado a la buena fe. Incluso se dijo que se había violado nuestra soberanía sin embargo, el contrato de 2002 era claro.

Hoy llegan a un acuerdo y Codelco se queda, tal como lo señalaba el contrato original, con tan solo el 24.5 % y, en conjunto con Mitsui, alcanza al 29.5 % de la propiedad de Anglo American.

A su vez, se cambia el discurso y el presidente Piñera señala “Apoyamos el acuerdo que se logró entre Codelco y Anglo American porque resguarda adecuadamente, no sólo los intereses de Coldeco, sino que también del Estado”.

El presidente ejecutivo de Codelco, Thomas Keller, reafirma las palabras de Piñera declarando que el acuerdo comercial suscrito por la compañía con Anglo American, y que permitió a la estatal acceder al 24,5% de Anglo Sur, “es un buen negocio para Codelco y es un buen negocio para Chile”.

Es decir, lo que ayer era prácticamente un robo y una violación a nuestra soberanía de parte de Anglo American, hoy es un buen negocio para Codelco y para Chile. LNT