altEste viernes 7 de Junio retornarían a sus labores periodistas, gráficos y diseñadores de los tres medios pertenecientes al sindicato Nro.2.

altEste viernes 7 de Junio retornarían a sus labores periodistas, gráficos y diseñadores de los tres medios pertenecientes al sindicato Nro.2.

A fines de abril, luego de fracasar el proceso de negociación colectiva, en forma unánime los integrantes del sindicato Nro.2 aprobaron la huelga legal que se inició el 8 de mayo.

Bajo este escenario la empresa El Mercurio, en forma increíble, decidió rebajar los sueldos base de sus trabajadores negándose a discutir algún tipo de reajuste.

Por otra parte, la empresa El Mercurio vulneró los derechos laborales contraviniendo dictámenes de la Inspección del Trabajo al reemplazar a sus trabajadores en huelga, negando el permiso prenatal a una de sus trabajadoras y obligando a los editores sindicalizados de El Mercurio a trabajar durante todo el tiempo que perduró la huelga. Frente a esto, la ministra del trabajo Evelyn Matthei anunció que en el caso de que se constaten reemplazos ilegales “se fiscalizarán y penalizarán”.

Al día 10 de la huelga, el organismo se hizo presente en el edificio para oficiar a El Mercurio de Valparaíso sobre la ilegalidad en la que estaba funcionando. La empresa periodística reconoció haber cometido un acto fuera de la norma y entregó un documento firmado a la inspección, asegurando que no volvería a realizarlos. Sin embargo, según informaron los funcionarios, al día siguiente y los sucesivos la empresa continuó con estas prácticas ilegales. De hecho, los tres diarios siguieron funcionando durante todo este periodo.

Posteriormente, la asamblea de socios del sindicato resolvió aprobar la extensión de este proceso hasta el día 30 de la huelga (primeros días de junio), con un altísimo costo económico para sus asociados los que se quedarían sin sueldo.

Finalmente, y al no llegar a acuerdo, los trabajadores habrían decidido romper la huelga legal este viernes 7 de junio, un día antes del plazo fatal, para obligar a la empresa a mantener la última propuesta que hizo antes de la huelga, esto es el contrato colectivo vigente al principio del conflicto.

De esta forma, se comprueba nuevamente las falencias existentes en las leyes laborales, vigentes desde la época de la dictadura militar, que favorecen claramente al sector empresarial. Sin embargo, a pesar de esta ventaja, muchas empresas tampoco respetan esta legislación gracias a la falta de fiscalización por parte de la Inspección del Trabajo. LNT